Aunque haya recibido fuertes golpes, sigo con mi armadura puesta. Y si sigo con mi armadura puesta eso quiere decir que soy una guerrera. Si soy una guerrera, me quedo batallando aunque muera en el intento, pero no me rindo. No le voy a permitir al miedo imponerse sobre mi vida y sobre mis sueños.
Derribada implica que me encamino a hacerle la guerra a la tristeza con una sonrisa esperanzadora que me obliga a pensar que me esperan días mejores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario